miércoles, 21 de febrero de 2018

Adventure

“La aventura es un camino. La aventura real – autodeterminada, automotivada y a menudo riesgosa- te fuerza a tener encuentros en carne propia con el mundo. El mundo tal como es, no como te lo imaginas. Tu cuerpo va a chocar con la tierra y tú serás testigo de eso. De esta manera te verás obligado a lidiar con la bondad ilimitada y la crueldad insondable de la humanidad –y quizás te darás cuenta que tú mismo eres capaz de ambas. Esto te cambiará. Nada será blanco y negro nuevamente”. – Mark Jenkins

martes, 24 de marzo de 2015

El niño que pudo hacerlo.

Dos niños llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado cuando, de pronto, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua. La corriente interna lo desplazó unos metros por debajo de la parte helada, por lo que para salvarlo la única opción que había era romper la capa que lo cubría.

Su amigo comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero al ver que nadie acudía buscó rápidamente una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas.
Golpeó, golpeó y golpeó hasta que con-siguió abrir una grieta por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y salvarlo.

A los pocos minutos, avisados por los vecinos que habían oído los gritos de socorro, llegaron los bomberos.

Cuando les contaron lo ocurrido, no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan pequeño había sido capaz de romper una capa de hielo tan gruesa.
-Es imposible que con esas manos lo haya logrado, es imposible, no tiene la fuerza suficiente ¿cómo ha podido conseguirlo? -comentaban entre ellos.

Un anciano que estaba por los alrededores, al escuchar la conversación, se acercó a los bomberos.
-Yo sí sé cómo lo hizo -dijo.
-¿Cómo? -respondieron sorprendidos.
-No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.

martes, 25 de noviembre de 2014

Querer? Amar?

-“Te amo” - dijo el principito…
-“Yo también te quiero” - dijo la rosa.
-“No es lo mismo” - respondió él…
"Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía…Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.
Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados.
Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.
Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro.
Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de vos, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría.
Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.
Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.
Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.”
-“Ya entendí” - dijo la rosa.
-” No lo entiendas, vívelo” -dijo el principito.

domingo, 3 de agosto de 2014

Aveces

Aveces me cuesta entender que las personas no son lo que parecen.
Que uno tiene que aprender a no aferrarse a la gente.
Que NUNCA se llega a conocer a alguien  por completo.
Tengo que evitar dejarme sorprender.
Tengo que vivir pensando que el otro SIEMPRE me puede cagar.
Tengo que aprender que los "amigos" se van con el tiempo.
Tengo que pensar a futuro, pensar en qué es lo que realmente importa.
Vale la pena confiar en alguien, que sabés que después te  va a traicionar?
Vale la pena hacerse falsas ilusiones?
Vale la pena fingir una sonrisa al que no lo merece?
Cómo puede una persona vivir consigo mismo?
Cómo pueden seguir su vida sin pesar?
A qué tengo que apuntar?
Qué es lo que realmente importa?
La familia? Hasta que punto?
Los amigos? Cómo sé quiénes son verdaderos y quiénes no?
Será verdad que con una mano me alcanza y sobra para contarlos?
Seré yo el problema?
Cómo asegurarme que no es interés?
Cómo asegurarme que ese amigo no está esperando que esté soltera para confundirme?
Cómo asegurarme que esa amiga me esté lastimando por atrás?
Cómo poner las manos en el fuego por alguien que al fin y al cabo, nunca termino de  conocer?
Será que las personas son descartables? Que hay que usarlas para seguir?
Será que uno avanza sólo?
Será que lo único que tengo es un sólo acompañante en mi  vida?
Será que lo único que importa es con quién voy a compartir el resto de mi vida?
Cómo se que es lo mejor para mi?
Es verdad lo que dicen de que escuche mi corazón?
Cómo hago para no confundir lo que dice mi corazón?
Y si mi corazón está más perdido que yo?
Y si mi razón me hace tomar decisiones "correctas" pero que me cierran en lo correcto y nada más?
Y la libertad? Y el amor? Y la tranquilidad?
Porqué tantas dudas?

domingo, 23 de marzo de 2014

Time

Cómo lidiar con el tiempo.
Pensar en hace 10 meses atrás, pensar en ese día, y terminar llorando. Terminar odiando las fechas, odiando los recuerdos, odiando al tiempo en si.
Cómo hace uno para ser más fuerte y para olvidarse de diferentes hechos, cuando gracias al tiempo y a las fechas uno las vuelve a revivir? Será que estamos destinados a sufrir cada mes? O será que con el tiempo uno aprende a olvidar? Cómo se hace para olvidar cosas como estas? Cómo se hace para no vivir con un rencor interno? Cómo se hace para que días como éste se pueda sonreír igual? 
Es tan relativo y complejo. 
Lo más loco es que el tiempo también te trae buenos recuerdos. Uno recuerda fechas que lo alegran, que le dan motivos de celebrar...
Fechas, recuerdos, momentos, tiempo, días, meses, años..
Y pensar que si de alguna manera se pudiera modificar todo esto. Pensar que se podría revertir, que ella me vería casarme, que me vería recibirme, que me vería intentando ser una adulta responsable. Con sólo pensar que lindo sería, uno termina mucho peor.
Será que uno tiene que hacer un balance? Nivelar las buenas fechas con las malas? Recordar buenos y malos momentos? 
 Cómo se hace para poder lidiar con los recuerdos?

miércoles, 26 de febrero de 2014

Just a dream

-Qué pasa? Dónde estoy? *se frota los ojos* No veo nada..- De repente, siente frío, mucho frío. Sin poder ver nada vienen los nervios, sus manos le tiemblan, empieza a sudar, y siente que alguien la está observando..
Empieza a correr... Corre sin parar, sin ver nada, sintiendo que alguien la persigue. Se escucha sólo el ruido de sus pisadas sobre agua, todo estaba mojado, levanta la vista y se ve la luna, rodeada de nubes negras que se acercan.
-Por favor que no llueva.. *empieza a llorar*
A los segundos, se viene la tormenta. El frío es más fuerte, el miedo, está invadida de miedo. No sabe si tiembla por frío, por nervios, o por miedo. No sabe que pasa, pero nunca deja de correr.
La lluvia cae, y el cielo hace luces, como si fueran flashes. 
Ahora viene lo peor. Los ruidos, esos ruidos que siente que le suenan en el alma. Esos truenos, que son tan fuertes que el sonido hace vibrar el agua del suelo.
Con la luz de la luna puede distinguir a lo lejos un quincho, sin paredes pero con una parrilla y techo. Empieza a correr con más velocidad, como si el quincho se alejara. Mira para atrás y está todo negro, mira para adelante y siente que el quincho está cada vez más lejos.
Deja de correr, respira profundo, se mira sus manos y se da cuenta que no ve bien. Siente que el estómago se revuelve, su cabeza le empieza a pesar, y se cae.
-Qué me está pasando? *intentando gritar, murmulla con lágrimas pidiendo ayuda*
Siente que la lluvia cae más fuerte, que los rayos se le vienen encima, se frota los ojos, se levanta, y con la mirada fija en el quincho, empieza a correr nuevamente.
Cuesta retomar el paso, pero el miedo por la sensación de que la persiguen se le fue, ahora el miedo es por cómo se siente. Miedo a volver a caer, a volver a sentir ese revoltijo, miedo a lo extraño.
En un momento siente que está cerca, y corre más rápido. El quincho estába todo mojado, menos el techo que hacía esa parrilla; se acurrucó y se metió debajo.
Tratando de recuperar el aliento, se tapa los oídos para dejar de escuchar los truenos. Cierra los ojos bien fuerte y empieza a llorar como si tuviera 4 años. Llorar a los gritos, descargar todo, sentía que se le iba el aliento en ese llanto. Le empiezan a arder los ojos y se los vuelve a frotar, pero más fuerte.
Mira sus manos y estában rojas, los ojos le ardían más y más. No podía parar de llorar, sus lágrimas eran de sangre! El miedo la consumió por completo, se volvió a marear, ya no sentia sus pies de tanto correr, estába toda mojada, seguían los truenos, la lluvia, el dolor de cabeza; pero nada la habia asustado peor, que esas lágrimas de sangre.

martes, 10 de diciembre de 2013